Extracto de la Entrevista realizada por AED

 

Eres una empresaria muy en contacto con las organizaciones por tu ámbito de trabajo ¿qué percibes, hay que ser moderadamente optimista?  

En estos momentos, las empresas vivimos una situación de incertidumbre que vemos ya claramente que se va a prolongar en el tiempo y en muchos casos, lógicamente las organizaciones no están reaccionado al mismo ritmo.

Ahora se pueden apreciar diferencias entre las empresas que se están adaptando con mayor celeridad y las que todavía por motivos varios les está costando o les va a costar más tiempo. Pero cada empresa por necesidad va a tener que hacer cambios, adaptaciones, innovar y poner en valor todo de lo que dispone, sobre todo, a mi entender en términos de recursos humanos, para aprender a vivir con estos nuevos retos organizacionales y sacar su mejor versión.

Gestionar la incertidumbre es fundamental en momentos como el actual en el que las certezas escasean. ¿Se hace imprescindible capacitarse en talento o competencias intrapersonales y sociales?

Lo aceptemos o no los cambios son consustanciales a la vida. Solo que parece que ahora se hace más evidente por la incertidumbre global y planetaria que vivimos tod@s al mismo tiempo. La inteligencia emocional son habilidades y las tenemos tod@s. El problema es que no se nos enseña desde pequeñ@s, ni lo que es, ni se nos ayuda a desarrollarla. Así que cada un@ va con lo que lleva de serie o lo que ha podido desarrollar en su vida, a veces sin saberlo ni ponerle nombre y precisamente son estas habilidades las que determinan cómo nos movemos y cómo somos de eficaces en entornos de cambio e incertidumbre.

Así la autoconciencia emocional que nos permite reconocer cómo nos estamos sintiendo y qué impacto tiene en cómo estamos actuando ante cada situación, o la flexibilidad para adaptar nuestras emociones, pensamientos y conductas ante cambios o circunstancias desconocidas o dinámicas. La resolución de problemas para encontrar soluciones e innovar cuando estás molesta o estresada, la tolerancia al estrés que te permite enfrentarte a los obstáculos y dificultades con más seguridad y sin perder eficacia o el optimismo como actitud positiva ante las dificultades conservando la esperanza en que las cosas van a ir bien. Todo esto para llegar a un mayor equilibrio emocional más eficaz y más saludable.

Qué oportunidades profesionales están surgiendo en este sector.

En mi ámbito de trabajo de desarrollo del Liderazgo para Directiv@s y puestos intermedios que llevan equipos, los nuevos desafíos sociales y profesionales ante la crisis sanitaria son una oportunidad , porque aquéllos requieren buscar otras respuestas, otras formas para enfrentarse y solucionar. Estas competencias siempre han estado ahí pero ahora cobran mayor relevancia si cabe.

Este contexto requiere de Líderes adaptad@s a estos nuevos retos organizacionales. El liderazgo de personas en una época de crisis sanitaria requiere de competencias específicas de adaptación al cambio para mejorar la capacidad de respuesta y en este momento concreto por ejemplo, para recuperar a los equipos que han vuelto a su puesto de trabajo o están teletrabajando con el coste emocional que esta situación está suponiendo.

Son desafíos añadidos en los equipos y organizaciones que el/la líder habrá de afrontar y para los que se debería dotar de competencias para su propia autogestión y la de su equipo:

• Ser modelo de gestión del cambio
• Una visión clave compartida
• La gestión de resistencias al cambio
• El estrés propio y de los miembros del equipo
• La automotivación y motivación del equipo
• La creación de relaciones interpersonales fuertes
• La regulación emocional: ira, frustración, inseguridad, desconcierto, miedo al riesgo.
• Nuevos desafíos de comunicación

Detrás de cada una de ellas hay competencias intrapersonales y sociales que determinan tu eficacia y algo que yo no menosprecio, la satisfacción y el bienestar de las personas que redunda en beneficio de las organizaciones.

 

Gracias, un abrazo al equipo de Addendo.