A lo largo de la historia, han sido muchas las mujeres que han caminado con paso firme en busca de un mundo equitativo: Clara Campoamor, Concepción Arenal, Rosa Parks, Marie Curie, Simone de Beauvoir… Aunque a día de hoy se están dando muchos pasos en pro de esa igualdad, todavía hay mujeres que se encuentran en situaciones de desigualdad como la brecha salarial, el acceso a puestos de responsabilidad y/o directivos, la conciliación laboral y familiar o incluso situaciones de acoso o violencia de género o como lo denominamos en addendo “terrorismo de género”, un atentado contra la integridad, la dignidad y la libertad de las mujeres. Todas estas situaciones, generan frustraciones, desfiguran expectativas y sueños y apagan la autoestima de quien lo sufre.

Desde addendo queremos apoyar y acompañar a todas aquellas mujeres que siguen sufriendo a día de hoy cualquiera de estas problemáticas. Con el fin de cambiar esta situación entre todos/as y aplicando nuestros conocimientos en este ámbito, hemos desarrollado programas de formación especializada con el objetivo de dotar a las mujeres de los recursos necesarios para afrontar cualquier situación de desigualdad e inseguridad.

Generando un ambiente de respeto y cercanía, queremos apoyar a las mujeres que se acerquen a conocernos para que reconstruyan y refuercen su autoestima, recuperando la seguridad y la confianza en sí mismas.

¿Cómo lo hacemos?

Consideramos que la autoprotección es fundamental para conseguir confianza y superar los retos y limitaciones. Por ello, hemos creado unos cursos específicos en los que no solo nos enfocamos en la autoprotección de la mujer como elemento físico, sino también como elemento transformador emocional. Queremos que las mujeres se sientan seguras en todos los ámbitos de sus vidas, para ello, es importante que logren transformar sus inseguridades en fortalezas.

Buscamos una igualdad de género real, una sociedad en la que reine la seguridad y las mujeres no se sientan inferiores. Les ayudaremos a trabajar su actitud, logrando de esta forma que se sientan empoderadas y consigan hacerle frente a todos los obstáculos provocados por la desigualdad de género.

Luchemos entre todos/as para que marzo deje de ser el mes de la mujer, porque esto demostrará que se ha conseguido una igualdad definitiva, sin miedos.