Por Luis Ernesto García Ozaeta

La defensa personal operativa para miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCS) es un instrumento de formación y aplicación física, psicológica y operativa que comprende un conjunto de conocimientos, habilidades y técnicas que van a permitir hacer frente con éxito a uno o varios oponentes que pueden estar armados o no en una situación crítica. 

La legislación y normativa nacional e internacional son especificas en que los agentes encargados de hacer cumplir la ley deben poseer una formación especializada, permanente y continua en técnicas de autodefensa, protección e intervención (técnicas de arresto y táctica operativa). Este tipo de defensa se fundamenta en diversas artes marciales y el único fin es lograr el control de una persona violenta del modo más eficaz posible. No obstante, su entrenamiento exige también la formación en diferentes áreas: aspectos psicológicos (mentalidad y actitudes adecuadas) aspectos operativos (velocidad de ejecución) y aspectos jurídicos (control en todo el proceso).

Mi trayectoria profesional, me ha demostrado que es de vital importancia formar a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en técnicas innovadoras, que les aporten otros puntos de vista y formas de trabajo. Siempre buscando la prevención y garantizando la seguridad de la ciudadanía, intentando reducir el uso de la fuerza y trabajando además de la parte física, otras habilidades emocionales y comunicativas.

En addendo apostamos por la defensa personal como prioridad en el aprendizaje a diferentes empresas, instituciones y colectivos: menores, mujeres, sanitarios y también otros colectivos pertenecientes a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en concreto los cursos que impartimos al cuerpo de Policía.