Vicente Martín Melchor

La situación actual de confinamiento obligado por la pandemia del Covid-19, hace que vivamos un momento muy complicado a nivel social, una situación de gran incertidumbre que genera un alto grado de estrés, tensión y ansiedad.

Hay confusión en torno a aspectos como la frontera entre la intimidad y la independencia o entre la libertad y el compromiso, que se ven reflejados en los conflictos que se dan en las parejas, tensiones que pueden dejar importantes secuelas en las víctimas y supone un riesgo para la salud mental y física.

Si bien, no existen estudios rigurosos sobre la incidencia y prevalencia de los problemas de pareja, el incremento del número de rupturas puede orientarnos hacia la magnitud del fenómeno.

La violencia psicológica se caracteriza por ser la más grave para la víctima, por ser la más habitual y compleja de detectar. Psicológicamente hablando, no hay que tomar ninguna decisión definitiva durante el estado de alarma ya que lo que tenemos es una carga adicional añadida. Trabajar en la prevención de cualquier tipo de agresión es la mejor manera de acabar con futuras violencias en la sociedad. Educar la inteligencia emocional y entrenar habilidades sociales son la llave más poderosa para abrir las mentes, puesto que va a dotar de las herramientas necesarias para evitar la violencia y tener éxito en las relaciones interpersonales.

Actualmente, nos encontramos con un aumento importante de la violencia en diferentes ámbitos y manifestaciones: Violencia de género, violencia filioparental… ¿Qué está pasando? ¿Cuáles son las causas de este aumento? ¿Estamos creando una sociedad sin valores?

Aprender a comunicarnos de forma asertiva, reconocer los sentimientos y pensamientos del otro, saber solucionar de forma eficiente los problemas, defender nuestros derechos sin humillar y un largo etc, son aprendizajes básicos.

Por todo lo expuesto anteriormente, desde addendo queremos ofrecer una respuesta formativa y practica a las personas, estudiando cada caso con unas medidas de seguridad y autoprotección adecuadas.

Relacionado con esto, es importante tener presente el concepto de empatía que es la capacidad de comprender la vida emocional de otra persona. Ser empático es aprender a sintonizar con las necesidades y sentimientos de los demás para construir relaciones más sólidas y duraderas.  Aquellas personas que no sienten empatía son psicópatas, es decir, no tienen remordimientos e interactúan con las personas como si fueran objetos, como medios para sus propios fines.

Como punto final, cabe recordar que la solución de problemas y conflictos de una forma eficaz es una competencia social, por tanto, se trata de una importante habilidad que tenemos cada uno de nosotros.